Gatos con el estómago sensible
Aproximadamente dos tercios de los dueños de gatos creen que sus animales padecen una intolerancia alimentaria más o menos fuerte que también afecta al bienestar general del gato y, sobre todo, se manifiesta en la piel y en la calidad del pelaje. Sin embargo, solo en alrededor de un cuarto de los casos una intolerancia a una comida o a un componente de la comida se exterioriza mediante vómitos o diarrea. Para diferenciar la intolerancia alimentaria en gatos de una alergia, se puede decir que la primera es una reacción desatada por el sistema inmunitario.
La intolerancia alimentaria en gatos
Una intolerancia consiste en que, por norma general, el cuerpo no puede digerir adecuadamente uno o varios componentes de la comida. Un elemento frecuente y bastante conocido por los dueños de gatos es la lactosa, el azúcar que contiene la leche. Los felinos adultos no siempre pueden aprovechar la lactosa, lo que provoca diarrea aguda. En contra de la creencia popular, no es necesario ofrecer leche a los gatos adultos.
Signos de la edad
Los dueños de gatos suelen sorprenderse por que el animal ya no tolere la comida que hasta entonces le sentaba bien. La causa puede ser la edad, como en el caso de la lactosa, o una intolerancia que se desarrolla despacio debido a un cambio en la actividad de las enzimas en el tracto digestivo. En otras palabras, ciertos componentes ya no pueden transformarse bien. A menudo, es suficiente con ingerir una sola vez el ingrediente en cuestión para provocar una reacción indeseada del cuerpo.
Cambiar de alimento con demasiada frecuencia
Variar la consistencia de la comida o pasar de comida húmeda a pienso, o viceversa, con demasiada frecuencia o incluso a diario puede sentarle mal al gato y provocar diarrea recurrente. Es preferible intentar mantener la misma forma de alimentación. Para satisfacer la voracidad de muchos gatos, se puede elegir entre una amplia variedad de sabores.
En caso de intolerancia alimentaria en gatos grave es mejor acudir al veterinario
La mayoría de las veces, la desesperación de los dueños por la picazón o la diarrea frecuente es tan grande como la desorientación a la hora de tomar las medidas necesarias para contrarrestarlas. En casos de síntomas masivos, es imprescindible acudir al veterinario. En casos más leves, se recomienda revisar los criterios antes expuestos o elaborar una especie de «diario de la alimentación» para obtener indicios y poder ajustar la nutrición.
Pocas fuentes de proteínas pero fáciles de digerir
El aspecto más importante a la hora de alimentar a los gatos con el estómago sensible con una comida comercial es que esta contenga una o máximo dos fuentes de proteínas bien digestibles que, a su vez, tengan un bajo potencial alergénico y, a ser posible, que el organismo aún no las conozca. Estas condiciones las cumple, por ejemplo, el pienso Hill’s Adult Sensitive Stomach, que contiene carne de pollo como única fuente de proteínas. También incluye arroz, que es fácil de digerir y aporta carbohidratos. Gracias a ello, el cuerpo no se sobrecarga con una gran diversidad de proteínas. Además, la receta está enriquecida con vitamina E, que es un antioxidante que apoya el sistema inmunitario.
Artículo de la Dra. Vet. Kirsten Thorstensen